La música argentina está de luto. Este lunes se confirmó el fallecimiento de Felipe Staiti, el virtuoso guitarrista y alma mater de Enanitos Verdes, a los 64 años. La noticia fue comunicada por el secretario de Cultura de Mendoza, Diego Gareca, quien lo despidió como una "pieza fundamental de la historia del rock mendocino".
Staiti se encontraba internado en el Hospital Italiano de su provincia natal desde hace un mes. Su salud se había visto seriamente comprometida tras un cuadro de deshidratación profunda, derivado de complicaciones que arrastraba desde finales de 2024. En aquel entonces, una infección bacteriana contraída en México, sumada a su condición de celíaco, le provocó una crisis que él mismo describió como un "reseteo físico", llegando a perder 15 kilos.
El guardián del legado
Desde la muerte de su compañero y amigo Marciano Cantero en 2022, Felipe había asumido el enorme desafío de liderar la banda y convertirse en la voz principal. Bajo su guía, la agrupación continuó girando por el continente, manteniendo vivo el repertorio que marcó a fuego a varias generaciones.
La noticia llega en un momento de contrastes para la banda: hace apenas unas semanas, los Enanitos Verdes celebraban un hito histórico cuando su clásico "Lamento Boliviano" superó las 1.000 millones de reproducciones en Spotify, convirtiéndose en la primera canción del rock argentino en alcanzar esa cifra.
Proyectos que quedan en suspenso
La partida de Staiti deja truncos varios planes de gran envergadura. El músico se encontraba trabajando en:
Gira Mundial: Una serie de conciertos por Estados Unidos junto a los españoles Hombres G prevista para junio y julio de este año.
Álbum de duetos: Un disco de grandes éxitos con invitados nacionales e internacionales donde la banda planeaba reversionar sus clásicos.
Un adiós a la "guitarra de América"
Reconocido por su técnica impecable y un sonido que se volvió marca registrada del rock en español, Staiti fue el responsable de solos icónicos y de la construcción de un sonido que trascendió fronteras, desde las salas de ensayo en Mendoza hasta los estadios más grandes de México y Estados Unidos.
Con su partida, se cierra un capítulo fundamental de una de las bandas argentinas más internacionales de la historia. El rock pierde no solo a un guitarrista brillante, sino al último capitán de un barco llamado Enanitos Verdes.
Hasta siempre, Felipe.
"La cultura de Mendoza pierde a uno de sus guitarristas más brillantes e irreemplazables. Recordaremos para siempre tu música." — Diego Gareca, Secretario de Cultura de Mendoza.